
17-09-2002. Análisis ESPECIAL sobre la manifestación fascistamente atacada por los cipayos el sábado 14 de septiembre de 2002 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA, enviado a los suscriptores el 26 de septiembre del 2000.
ETA REUNE A 49.000 VASCAS Y VASCOS (COMO MÍNIMO, PORQUE QUIZÁ SUMARON 70.000) EN UNA MANIFESTACIÓN Y UN MITIN POLÍTICO EN EL CENTRO DE BILBAO (SEGÚN GARZÓN). El día de San Crispín se adelanta 41 jornadas. Mentiras, fotos y cintas de vídeo: Se celebró una manifestación NO prohibida y NO disuelta pero brutal e ilegalmente atacada por la Ertzaintza. IBARRETXE Cipayo Mayor del Rey de España que Franco nombró e IMAZ y BALZA, embusteros “a la franquista”. La autoridad de la Vanguardia y la disciplina de las masas generaron un mar de dignidad frente al muro de la vergüenza de la Ertzaintza y la fuerza, el valor y el éxito del Movimiento de Liberación Nacional Vasco logran un punto de inflexión en la lucha del Pueblo Trabajador Vasco. ¿Ubi est, España, victoria tua?
Más abajo explico por que hay que contar 49.000 (aunque pudieron ser en torno a setenta mil) en la manifestación celebrada el sábado 14 de septiembre de 2002 en la calle Autonomía de Bilbao y en el mitin político con el que concluyó. Ahora lo importante es señalar que quien convocó y reunió a casi CINCUENTA MIL vascas y vascos en esa manifestación y ese mitin fue ETA. No lo digo yo ni lo dijo ETA. Quien lo dijo en otro de sus novelescos y torpísimos autos el jueves 12 fue el felón juez Garzón.
En ese auto Garzón dijo que "según los informes policiales, es la organización terrorista ETA-EKIN la que está, a través de varios responsables, en la convocatoria y su preparación". Añadió que "Por el contenido del lema de la manifestación, así como por las personas que públicamente han hecho de portavoces de la misma, incluso por la vinculación de los propios convocantes formales a proyectos propios de ETA-EKIN se acredita que no se trata de una manifestación para discrepar o criticar las resoluciones judiciales, ni para protestar por la falta de libertad de expresión, reunión y manifestación, o cualquier actividad lícita... SE TRATA DE UNA CLARA ACTIVIDAD ORGÁNICA DE LA ORGANIZACIÓN TERRORISTA, a través o con la cobertura de otras personas físicas aquiescentes vinculadas a la propia estructura investigada".
Garzón afirmó también en el auto que los "peticionarios" del acto, Ana Rosa Sisniega García y José Manuel García Ruiz, "están vinculados al proyecto ETA.EKIN-JOXEMI ZUMALABE, el organismo de desobediencia civil que se investiga en el sumario 18/98". Y dispuso "comunicar a la Consejería de Interior del Gobierno vasco" su auto "a fin de que tome las medidas que considere oportunas para prevenir la legalidad y el cumplimiento de las resoluciones judiciales firmes, en el ámbito de sus competencias".
Ese auto de Garzón ha sido otro de sus bodrios, de sus chapuzas. Es otra muestra de la ligereza y la irresponsabilidad con la que vulnera el Derecho. A mí me chocó sobre todo la imbecilidad notoria que supone afirmar que el lema de la manifestación ("Gora Euskal Herria") sea, según se atreve a afirmar, indicador clarísimo de que quien lo dice es ETA. Menos nueva pero igualmente increíble es la reaparición en su auto de las organizaciones ETA-EKIN y ETA-EKIN-JOXEMI ZUMALABE que nadie ha conocido nunca y que no tienen realidad alguna más que en los delirios escritos de este juez. Como es igualmente insensato, pero esperable de sus maneras faltas de rigor y de seriedad, que atribuya la condición de "vinculados" a esa inexistente organización a los "convocantes formales" que nunca han sido imputados ni acusados legalmente de serlo y que además resultan ser miembros de organizaciones notoriamente distintas y distanciadas de ETA (SOS Racismo y Komite Internazionalistak).
Característico de Garzón pero igualmente irregular, insólito y escandaloso es que con su auto se entrometa en atribuciones que no son suyas. En su auto del día 12 que estoy comentando NO PROHIBIÖ la manifestación. Porque no podía prohibirla: según las leyes que regulan el derecho de reunión y manifestación esa competencia corresponde en la Comunidad Autónoma Vasca al Departamento de Interior del Gobierno de Ibarretxe (que como luego comentaré TAMPOCO LA PROHIBIÓ NUNCA).
Cierto es que de forma ilegal e inconstitucional Garzón se había ya permitido prohibir insensatamente "cualquier manifestación, ya sea convocada corporativamente, personal, pública o privadamente y que de hecho se refiera a Batasuna". Lo hizo en una providencia dictada el 2 de septiembre. Pasándose por el arco de triunfo la Constitución española de 1978. Que en el artículo 21.2. garantiza el derecho fundamental de reunión y manifestación. Y que impide pensar siquiera en una suspensión de ese derecho como la que de forma abstracta, genérica y sin motivos se permitió Garzón en esa absurda providencia.
El insólito auto de Garzón del día 12 se publicitó y jaleó y trompeteó estentóreamente por las cadenas de radio y televisión y por la prensa (por ejemplo DEIA publicaba en portada el viernes 13 un escandaloso titular que rezaba "Garzón afirma que la marcha del sábado la convoca ETA").
No importa nada que fuera notoria y groseramente falso lo que afirmaba Garzón en ese auto (que era ETA quien convocaba la manifestación del sábado 14 en Bilabo). No importa porque, como reza el teorema de Thomas "si los individuos definen las situaciones como reales, son reales en sus consecuencias". Y toda la inmensa propaganda volcada en publicitar el auto de Garzón estaba encaminada a que la gente definiera como real que la manifestación estaba convocada por ETA y constituía un delito.
Lo que quiero subrayar es que tanto quienes acudieron como quienes no acudieron a la calle Autonomía de Bilbao el sábado sabían que Garzón había dicho que era ETA quien convocaba. No puede saberse si los manifestantes fueron tantos por saber eso o si habría habido más si muchos que no fueron no lo hubieran sabido. Pero lo que está claro es que difícilmente, salvo casos especiales de fobia conjunta a la radio a la TV y a la prensa, podían ignorarlo quienes acudieron.
En suma que, según dijo Garzón, fue ETA quien reunió el sábado 14 de septiembre de 2002 a casi CINCUENTA MIL vascas y vascos en una manifestación y un mitin político en el centro de Bilbao.
A pesar de los avisos y de las amenazas previas. ¿Es o no es significativo?
Estuve en la manifestación y en el mitin. Al llegar a la plaza Zabalburu cerca de las 17,30 la contemplación de la veintena de furgonas y de los dos "botijos.manguera" de la Ertzaintza aconsejaron a mi compañera y a mi hija retroceder a otra área con mi nieta de trece meses y su silleta. Lo que me permitió brujulear por toda la manifestación y estar en casi todas las salsas. Luego hablaré de lo que vi. Pero lo que más clavado se me ha quedado en la memoria y en el sentimiento fue el momento en que me puse a calcular cuántos días se había adelantado el día de San Crispin. El día de San Crispín (y de San Crsipiniano) es el 25 de octubre. Ese día del año de 1415 se libró la batalla de Azincourt con una brillante victoria del rey inglés Enrique V sobre los franceses. En la obra de Shakespeare titulada Enrique V el rey, poco antes de comenzar la batalla dice a Westmoreland lo que sigue:
"ENRIQUE: "¿Quién es el que eso desea? Mi primo Westmoreland. No, mi buen
primo: si estamos señalados para morir, somos bastantes para ser una pérdida
de nuestro pais: si para vivir, cuantos menos hombres, mayor porción de
honor. Por Dios, te ruego que no desees un hombre más. Por Júpiter, no soy
codicioso de oro, ni me importa a quien alimento a mi costa: no me importa
que otros lleven mi ropa: tales cosas exteriores no entran en mis deseos.
Pero si es un pecado codiciar honor, soy el alma más pecadora de este mundo.
A fe, no, primo, no desees ningún hombre más de Inglaterra. Por la paz de
Dios, no querría perder tan gran honor como me parece que me quitaría un
solo hombre más, ni a cambio de la mejor esperanza que tengo. Ah, no desees
uno más: más bien proclama, Westmoreland, por todas mis huestes, que a quien
no tenga ánimos para esta lucha, se le deje marchar, se le haga el
salvoconducto, y se le ponga en la bolsa coronas para el viaje: no queremos
morir en compañía de quien tema que su compañía le hará morir con nosotros.
Hoy es el dia de San Crispín: el que sobreviva a este dia y vuelva a casa
sano y salvo, se elevará de puntillas cuando se nombre este dia,
engrandeciéndose ante el nombre de San Crispín. El que salga vivo de hoy y
llegue a la vejez, todos los años, en la víspera de ese dia, invitará a sus
vecinos, y dirá: "Mañana es San Crispín"; y luego se remangará y enseñará
sus cicatrices. Los viejos olvidan: todo quedará olvidado, pero él
recordará, mejorándolas, las hazañas que hizo ese día. Y entonces nuestros
nombres serán familiares en su boca como palabras caseras: el rey Enrique,
Bedford, Exeter, Warwick, Talbot, Salisbury y Gloucester, todos seremos
recordados de nuevo entre sus vasos rebosantes. Este relato contarán los
hombres buenos a su hijo: y jamás pasará el día de San Crispín y San
Crispiniano, desde hoy hasta el fin del mundo, sin que seamos recordados en
él nosotros pocos, felices pocos, nosotros, grupo de hermanos, pues el que
hoy vierta conmigo su sangre será mi hermano: por villano que sea, este día
le hará de noble rango, y muchos caballeros de Inglaterra, que ahora están
en la cama, se considerarán malditos por no haber estado aquí, y les
parecerá mísera su valentía cuando hable alguno que combatiera con nosotros el día de San Crispín."
Enrique V. Acto IV. Escena III. William Shakespeare.
Naturalmente no me sé el entero parlamento de memoria (sí casi las dos frases que he puesto en negrita) pero el cinéfilo que yo soy recuerda bien la escena tanto protagonizada por Laurence Olivier como por Kenneth Branagh y forma parte de mi imaginario particular como ejemplo preferido de subrayado eficaz de la anticipación segura de una brillante victoria, de que ella supone un quiebro, una inflexión de la Historia, un salto a otra fase y la seguridad de que ese momento histórico será recordado largamente en el futuro por quienes lo vivan.
Me acordé de todo eso cuando con decenas de miles estaba sentado en la calle Autonomía después de la segunda y más salvaje carga de la Ertzaintza. No en el suelo de la calzada (mis huesos no están ya para eso) sino en un poyo del borde de la acera. Todavía no habían dado las siete de la tarde y no sabía cómo acabaría el enfrentamiento con los cipayos. Pero tenía ya la vivísima sensación de que, pasara lo que pasara luego, ya habíamos vencido aquella batalla precisamente cuando nuestros dirigentes tuvieron el acierto de pedirnos que nos sentáramos y decenas de miles lo hicimos. Y de que esa victoria suponía una ruptura en el proceso, un salto, una cisura que nos había metido en otra fase (superior) del camino hacia la consecución de la Euskal Herria independiente y socialista por la que luchamos.
Y pensé que en el futuro, en esa República Socialista de Euskal Herria que desde ese momento estaba más cerca, todos los cincuenta o setenta mil que allí estábamos recordaríamos y nos ufanaríamos diciendo: "yo estuve allí. Yo estuve en la sentada de la calle Autonomía del 14 de septiembre del 2002".
Pensé entonces: "este es otro de esos días de San Crispín". Y forcé mi memoria para recordar qué día de qué mes es el de San Crispín (y San Crispiniano). Logre recordar que el 25 de octubre. Y calculé: Este día de San Crispín se ha adelantado 41 jornadas.
¿Cuánta gente hubo en la manifestación y en el mitin político del sabado 14 de septiembre en Bilbo? Siempre he repetido que política y periodísticamente hay tres datos clave respecto de cualquier manifestación: 1) Convocante, 2) Motivo de la convocatoria y 3) Número de participantes. También durante los cinco años que vengo elaborando estos análisis he tenido que dedicar mucho espacio a denunciar la peculiar persistencia de los periodistas españoles en la viciosa práctica franquista de la falsificación del dato del número de manifestantes, en la desvergüenza para aceptar o fabricar cifras notoriamente absurdas o imposibles y en la carencia de profesionalidad que supone hablar de "cientos", "miles" o "decenas de miles" sin precisar.
En el caso de la manifestación del pasado sábado la cuestión cobra especial importancia. Voy por partes.
He dedicado no poco tiempo y esfuerzo para hacer mi propia estimación. Que se basa en datos objetivos y en mi propia observación. Desde las 17,34 recorrí la vaguada de la calle Autonomía desde la Plaza Zabalburu hasta la cima del otro lado de la vaguada adonde llegué algunos minutos antes de las 18 horas. Volví hacia Zabalburu hasta la mitad de la parte descendente de la vaguada, esperé hasta que pasó la cabecera de la manifestación (hasta que acabó de pasar el bloque encuadrado en un cordón o cinta). Y luego adelanté por la acera de la izquierda primero y luego pegándome al cordón hasta la calle General Concha donde me echaron del cordón y tuve que intentar subir por la acera de la izquierda. En ese intento me sorprendió la carga con pelotázos de la Ertzaintza y fuí arrastrado por la estampida de los que estaban delante de mí. Corrí por General Concha en medio de esa estampida, agachado como todos para eludir los pelotazos, al lado de un grupo que llevaba en brazos a un herido por pelotazo que fué introducido en el cine que está en la esquina izquierda de esa calle con la primera paralela a Autonomía participando en la exigencia para que los del cine abrieran la puerta para introducir al herido. Salí del cine para evitar quedar encerrado cuando estaban bajando los cierres metálicos y por la primera paralela a Autonomía rodeé la manzana para volver a Autonomía y volver a subir hasta casi General Concha participando allí de la sentada y avanzando luego hasta 15 metros de la furgona con los altavoces cuando el mitin. Muchas veces me subí a los poyos de piedra de la acera para mirar el aspecto de la calle Autonomía. Eso por lo que se refiere a mi observación directa. Que utilizo para mis estimaciones de la densidad de la manifestación.
Datos objetivos: A) He recorrido en coche la calle Autonomía desde la Plaza Aita Donostia hasta la plaza Zabalburu contabilizando en el cuentaquilómetros entre 1200 y 1300 metros y en el segundo semáforo desde Zabalburu he contado de pared a pared treinta pasos míos (5 en cada acera y 20 en la calzada) que suponen entre 24 y 26 metros: Cada acera cerca de 4 metros y entre 16 y 17 metros la calzada (seis carriles) ; B) según los servicios topográficos del Ayuntamiento de Bilbao la longitud de la calle Autonomía entre las plazas de Aita Dpnostia y Zabalburu es de mil trecientos (1.300) metros y la "anchura media" es de veinticinco (25) metros.
Espacio ocupado por la manifestación: estimo 24.700 metros cuadrados. Resultado de multiplicar 1.300 metros de longitud por 19 metros de anchura. Los 19 metros de anchura se obtienen así: restando de los 17 metros de la calzada dos metros por los cohes aparcados junto a la acera de la izquierda (en el sentido Aita Donostia-Zabalburu) y sumándole 4 metros de acera. Esta suma supone un cálculo restrictivo. Pude comprobar que la acera de la izquierda estaba muy llena aunque no totalmente pero había también gente en la acera de la derecha, esos 4 metros son una suma archiprudente y archiconservadora.
Cálculo mínimo: 24.700 metros cuadrados por 2 manifestantes cada metro cuadrado igual a 49.400. La manifestación iba muy apretada y el cálculo es realmente mínimo. No tiene en cuenta los que iban a la manifestación y pensaban incorporarse después de Zabalburu ni los que no pudieron pasar de Zabálburu para Autonomía después de colocarse el cordón de la Ertzintza ni los que, como mi compañera y mi hija se volvieron desde esa plaza con mi nieta y su silleta y que esperaron en el Arenal (allí hubo un buen número de coches y silletas de niños, de personas con muletas o ancianos que no podían arriesgar su integridad física) No tiene en cuenta tampoco los espacios ocupados en las bocacalles que dan a Autonomía por quienes esperaban a incorporarse.
Hay otra razón poderosa para calificar de mínimo ese cálculo. He aplicado la estimación de dos personas por metro cuadro al ir la manifestación muy apretada. Pero esa estimación es válida para una manifestación apretada dinámica. Cuando entre las 18,10 y las 18,15 horas la cabecera llega ante el cordon de la Ertzaintza se convierte en estática pero sobre todo en la parte de atrás siguen incorporandose manifestantes de los laterales. Y los dos manifestantes por metro cuadrado fueron subiendo.
Coincidencias con ese cálculo mínimo: DEIA y AVUI dijeron cincuenta mil. También dijo cincuenta mil el alcalde de Bilbao en sus declaraciones del dia 17. Balza habló de cuarenta mil en el Parlamento el día 17 y alguna radio vasca dijo también cuarenta mil el mismo sábado.
Cálculo máximo pero posible mío: setenta mil (70.000). Sería abusivo aplicar a los 24.700 metros cuadrados de espacio un tope de tres manifestantes por metro cuadrado de una manifestación estática que arrojarían un total aproximado de 74.100. Pero asumiendo que en bastantes zonas se alcanzarían los tres por metro cuadrado luego del parón de las 18,15, teniendo en cuenta lo no contabilizado de las bocacalles, los que no pudieron pasar del cordón de la Ertzaintza, los que se volvieron (ancianos, madres con niños en silletas, gente con muletas, etc) y estaban como dije en el Arenal o en otras partes de no es exagerado el máximo de setenta mil. De todas formas prefiero jugar sobre seguro y manejar para este análisis el mínimo de cincuenta mil en números redondos.
Lamentablemente un buen puñado de medios de comunicación corroboraron mi cálculo mínimo pero lo hicieron de la viciosa e imprecisa manera consistente en decir que hubo "decenas de miles" de manifestantes PERO SIN CONCRETAR CUÁNTAS DECENAS DE MILES. Dijeron "decenas de miles": EL PAÍS en su edición digital del mismo sábado aunque luego su desvergüenza rectificara en la edición digital del domingo bajando a "miles", EL MUNDO en el texto de su crónica del domingo aunque su desvergüenza rebajara a "miles" en titulares y en portada, la web de la BBC el mismo sábado, la Agencia AP el mismo sábado, el diario mexicano LA JORNADA el domingo, EL CORREO ESPAÑOL el domingo.
Incluso a los diarios y las televisiones españolas se les escapó el "gazapo" de publicar fotoso y videos de la vaguada de la calle Autonomía repleta de manifestantes. Imagino el desconcierton de muchos españoles al ver que tanta gente habís respondido a lo que les habían contado (Garzon dixit) que era una convocatoria de ETA.
Por supuesto toda una jauría de corruptos periodistas españoles (o vascos vendidos al capital y a España) se dedicaron a empequeñecer y a minimizar la impresionante manifestación del sábado. En la web de EITB y en Radio Euskadi (ésta la escuché durante el camino de vielta a Iruñea) dividieron el mínimo casi por dos y hablaron de treinta mil. Los fachas españolistas de LA VANGUARDIA dudaron al mentir y dijeron "entre diez y veinte mil"
La gran mayoría utilizaron la grosera coartada de hablar de "miles". Pero hay que resaltar dos medios de la ultraderecha española (ABC y LA RAZÓN) QUE CAYERON AL NIVEL DE LA MEMEZ Y DEL ABSURDO en su sectaria falsificación de la realidad. Los dos manejaron la absurda y contrafáctica cantidad de cinco mil manifestantes. El editorial de ABC habló de que "cinco mil personas se echaran a la calle". LA RAZÓN puso esa absurda cantidad de cinco mil en letras gordas en un recuadro colocado en portada como actualización.
Digo absurda y contrafáctica cantidad de cinco mil por lo siguiente: si hubiera habido sólo 5.000 manifestantes en 24.700 metros cuadrados a cada manifestante le corresponderían casi cinco metros cuadrados. Cada manifestante estaría separado de los de su derecha e izquierda y de los que llevara detrás y delante por cinco metros. Las fotografías y los vídeos publicados en la prensa y televisiones españolas no muestran lógicamente una tran extraña distribución. Pero es que si esos cinco mil hubieran ido apiñados sólo habrían ocupado 250 metros de longitud de la calzada y la acera derecha y se habría visto en las fotos y en los vídeos una grandísima parte de la vaguada de la calle Autonomía vacía detrás de ellos en vez de la multitud rebosante que todo el mundo ha visto en las fotos publicadas y los vídeos emitidos. ABC y LA RAZÓN han caído en el ridículo de la mentira flagrante y evidente al porrtarse como lo que sus cuadros directivos son: pseudoperiodistas embusteros al franquista modo.
Los hechos tienen los dientes duros. Y los tertulianos y columnistas españoles que intoxicaban a sus lectores y oyentes contándoles mentiras sobre la nula respuesta vasca en la calle a la anticonstitucional ilegalización de Batasuna, a los ilegales y anticonstitucionales autos del felón Garzón y a la anticonstitucional Ley de Partidos se han quedado desconcertados y desmentidos. Y, huyendo hacia delante, acumularon mentiras sobre la manifestación para no tener que contradecir sus mentiras anteriores.
En esa futura Universidad Vasca de la República Socialista de Euskal Herria de la que con frecuencia he hablado habrá seguramente un Seminario periódico en las Facultades de Historia, de Ciencias Políticas, de Periodismo y de Derecho dedicado a la manifestación de Bilbao del 14 de septiembre de 2002. En él se estudiarán, entre otros aspectos, las pruebas de la falsificación de la realidad por la prensa, radio y televisión españolas y vascas españolistas. Se repasarán archivos digitales de los diarios, de las revistas, de los audios de radio y televisión. Y se comprobarán cuatro grandes y flagrantes mentiras proclamadas por esos medios:
La mentira de que la manifestación FUE ILEGAL Y DELITO.
La mentira de que la manifestación FUE PROHIBIDA.
La mentira de que la manifestación NO SE PERMITIÓ Y NO SE CELEBRÓ.
La mentira de que la manifestación FUE DISUELTA POR LA ERTZAINTZA.
De que es mentira que la manifestación fuera ilegal y delito ya he hablado antes. Me interesa mucho ahora subrayar que la manifestación no fue nunca prohibida por nadie.
Ya he dejado dicho que Garzón no la prohibió expresamente en su insensato auto del día 12. Quizá en un último momento de lucidez durante su redacción cayó en la cuenta de que no podía prohibirla. De que no estaba en sus atribuciones hacerlo.
No la prohibió tampoco quien sí tenía atribuciones legalmente establecidas para prohibirla: el Departamento de Interior del Gobierno de Ibarretxe tampoco la prohibió ni durante el plazo de que disponía desde que le fue formalmente comunicada la convocatoria ni siquiera después de recibir el engañoso auto de Garzón del día 12.
No la prohibió tampoco el Tribunal Sperior de Justicia del País Vasco que rechazó el día 13 la petición que en tal sentido le formuló el fascista Delegado del Gobierno de España en la Comunidad Autónoma Vasca.
Existe además un documento judicial que afirma taxativamente que la manifestación NO FUE PROHIBIDA. Es el auto de prisión de dos de los detenidos durante la manifestación. En ese auto la jueza señala que según Garzón la manifestación no se podía celebrar Y AÑADE "sin que pese a ello se tenga noticia oficial de resolución administrativa sobre su autorización o denegación".
La mentira de que la manifestación NO SE PERMITIÓ Y NO SE CELEBRÓ la pusieron en circulación los órganos del gobierno de Ibarretxe y la recogieron sus medios afines. Es una mentira difícil frente a la evidencia de fotografías y vídeos. La versión más común de esta mentira es la de que la manifestación no se permitió y que si PARECE que hubo manifestación es porque razones técnicas aconsejaron a la Ertzaintza colocar a sus cipayos a la entrada de la Plaza Zabalburu donde la disolvieron. Y que por eso se dejó que la manifestación recorriera 500 metros (otras versiones dicen 800 metros). El propio enunciado de la mentira la delata. Si la manifestación recorrió 500 metros ES QUE LA HUBO y que por lo menos se permitió una manifestación de 500 metros. Pero es que la mentira es flagrante porque la cabecera de la manifestación (y decenas de miles de personas detrás) recorrieron 1.300 metros.Hubo pues una manifestación CELEBRADA Y PERMITIDA con un kilómetro y un tercio (1.300 metros) de recorrido. Es cierto que a la Ertzaintza no le quedó más remedio. El ertzaina que mandaba la fuerza que se enfrentó a la manifestación de Donostia del sábado 7 (y que la permitió pese a estar prohibida) explicó en directo al programa mañanero de T5 de Teresa Campos que para intentar impedir la manifestación del 14 en su punto de partida habrían necesitado entre cuatro mil y cinco mil agentes de la Ertzaintza. Y sin garantía de éxito.
Quizá la mentira más gorda y más vergonzante es la puesta en circulación por la prensa española que felicitó a la Ertzaintza por haber disuelto la manifestación. LA RAZÓN encabezaba su portada del domingo 15 diciendo: La Ertzaintza disolvió la manifestación ilegal de Bilbao. EL GOBIERNO VASCO SE SOMETE A LA LEY Y OBEDECE AL JUEZ. Falso de toda falsedad como demuestran fotos y videos abundantísimos.
La Ertzaintza INTENTÓ disolver la manifestación Y FRACASÓ. Intentó disolver a la gente ANTES de que llegara la cabecera de la manifestación haciendo una primera carga desde la Plaza Zabalburu sobre las gentes que estaban en la calzada de la calle Autonomía dirigiéndose hacia la Plaza Aita Donostia. Lo hizo entre las 17,45 y las 17,50 cuando ya había arrancado la manifestación. Yo estaba en ese momento en lo alto del otro extremo de la vaguada cuando escuché el clamor de las gentes. Ese fué el momento en que los que esperaban (ocupando ya toda la calle Autonomía aunque no aún de manera apretada porque algunos marchaban hacia la Plaza Aita Donostia y había claros) contestaron a la lejana carga rompiendo el silencio mantenido hasta entonces. Con un clamoreo de gritos de "Independentzia" que ya no cesaría.
El segundo intento, insensato, brutal y fallido de disolver la manifestación se produjo entre las 18,14 y las 18,34 horas. Lo ha relatado, en un artículo publicado en DEIA con precisión de jurista y la autoridad del testigo de primera mano, ese excelente abogado que es Kepa Landa. Copio:
"La marcha se inició con una presencia impresionante de personas. Entre aplausos fue avanzando a lo largo de la calle Autonomía. Al fondo, a la altura de General Concha, se veía un dispositivo policial, máquina de agua incluida. Delante del dispositivo, unas personas que se habían situado entre la policía y los que esperaban la llegada de la cabecera de la manifestación. Con los brazos abiertos, y dos de ellos desnudos. Era una actuación absolutamente espontánea.
La cabeza de la manifestación, que consistía en una gran ikurriña rodeada de una cinta blanca portada por el servicio de orden, llegó frente al dispositivo policial. La ley que he citado, en su artículo 4-2, dice que "del buen orden de las reuniones y manifestaciones serán responsables sus organizadores, quienes deberán adoptar las medidas para el adecuado desarrollo de las mismas". ¿No conocían este artículo los policías que allí estaban, y los responsables de la Consejería de Interior?
En cumplimiento de ese mandato legal, las dos personas que habían comunicado la celebración de la manifestación, se dirigieron a los policías allí presentes acompañados de cuatro abogados. Detrás tenían a miles de personas que ocupaban en su totalidad la calle Autonomía, y querían evitar cualquier situación de peligro para nadie.
Ésa fue la única fuerza de choque que se interpuso entre los ertzainak y la cabeza de la manifestación. Entre ellos y el servicio de orden, retiraron a las otras personas hacia los lados, y no quedó nadie, salvo algunos periodistas y esas seis personas, entre la ikurriña y la policía. Trataron de hablar con quien mandaba la fuerza. Mientras lo intentaban, policías hombres y mujeres les ponían las bocachas cargadas con pelotas de goma a escasos quince o veinte centímetros de sus caras. Sus ojos estaban inyectados… ¿de qué? ¿Era necesario actuar así? ¿Así les enseñan a comportarse con los que van a hablar con ellos? Pidieron que se identificasen los que allí estaban, y lo hicieron. Se abrió el cordón policial, y las dos abogadas, con la convocante, pasaron al otro lado. El otro convocante y los dos abogados insistieron en que querían pasar. En ese momento, entre los policías alguien dio una orden, y a la vez que golpeaban a los dos abogados, empezaron a disparar pelotas de goma contra los que portaban la ikurriña y el grueso de la manifestación. A bocajarro.
Si se hubiera producido una desbandada de gente, ahora estaríamos hablando de otras consecuencias. Pero la gente se tiró al suelo… y se quedo. Empezó a avanzar el "botijo", y a tirar chorros de agua contra los que estaban tirados por el suelo. Y la gente no se movió. Volvieron a disparar contra los que estaban ya sentados o tumbados. Y la gente no se movió. Y de nuevo empezaron a arrojar agua, esta vez de color azul, con algún producto irritante. Y la gente siguió sin moverse. Decenas de miles de personas allí, quietas, sentadas, diciendo con su comportamiento algo muy importante, para quien quiera entender.
Se podrá justificar la intervención policial. Allá cada uno con sus valores y principios. Pero lo que no se puede es mentir. Allí no hubo agresión a la policía previa a las cargas. No hubo provocación alguna. Alguien tenía previsto que la Ertzaintza cargase, y lo hizo. Contra la ley, contra la propia actuación previa de la Consejería que ni había prohibido ni suspendido la manifestación, y contra la lógica más elemental, ante tal presencia de personas que estaban actuando de forma absolutamente pacífica.
Pero todavía hay más. Muchos de los allí reunidos querían seguir andando. Estaban dispuestos a recibir "lo que viniera", pero querían avanzar. Fue la prudencia de los organizadores la que se impuso. Pese al descontento de muchos de los presentes, se recomendó disolver la manifestación tras un breve acto final. Si aquella masa humana hubiera empezado a avanzar, nada más que eso, ¿de qué estaríamos hablando ahora?
Periodistas de medios de comunicación vascos y españoles vieron y vivieron en primera línea lo mismo que estoy relatando. Incluso sufrieron la actuación policial. ¿Por qué la mayoría de ellos no han contado la verdad de lo ocurrido? ¿Por qué se han escudado en la versión de Interior? Allá con su conciencia y responsabilidad. Las hemerotecas dejarán constancia de su comportamiento.
Las dos personas que se desnudaron fueron detenidas. Al parecer dice el atestado que agredieron a los policías y que gritaron "Gora ETA". Ese grito allí no se escucho en ningún momento. Y si lo afirman los ertzainak allí presentes, mienten."
Las fotografías y los vídeos han dejado constancia de la bestialidad del ataque de la Ertzintza. Si son ciertas las cifras de audiencia de las que presume EITB, alrededor de un millón de vascos vieron un impresionante reportaje de esa brutalidad en el teleberri (en el telediario) de Euskal Telebista de las nueve de la noche del mismo sábado 14. Digo bien, vieron. Porque lo que vieron no tenía casi nada que ver con el texto falaz que oyeron. Parece ser un hecho cierto que esa tarde los periodistas que habían cubierto la manifestación y quienes debían relatarla en el teleberri tuvieron una sonora bronca con los "mandos" de EITB que querían censurar y aguachinar el relato. Al parecer los periodistas se vengaron del texto falaz impuesto escogiendo los fragmentos más crudos de la bestial actuación de la Erttzaintza que produjo por arriba del medio centenar de heridos (uno con pérdida de un ojo, otra con el esternon partido, etc, etc). Esas fotos se publicaron esa misma noche sobre las 22 horas en la web de Indymedia Euskal Herria.
Y lo que emitió EITB sacudió la conciencia y la sensibilidad de la sociedad vasca. El durísimo comunicado de ELA pidiendo la dimisión de Balza y tantas y tantas otras reacciones se generaron ahí.
Tenemos pendiente colocar en nuestra nueva seccion de la web de la RED VASCA ROJA, dedicada a la ilegalización de Batasuna la subseccion dedicada a fotos. Mientras la construímos recomiendo ver las muy buenas publicadas por GARA el domingo 15.
También hay una buena galería de fotos sobre las cargas en la web de EUSKAL HINTXAK y muchísimas en la sección de prensa de la web de BATASUNA que Garzón lleva veinte días intentando inútilmente cerrar.
No sé cuantas veces habré llamado miserable a Ibarretxe en estos análisis. Pero estoy seguro de que fueron pocas. Él es el máximo responsable de las salvajadas perpetradas por la Ertzaintza ante los ojos de medio mundo. Y que le han sido reprochadas por medio mundo. Valga como botón de muestra estas preguntas contenidas en el editorial del domingo 15 en el diario mexicano LA JORNADA:
"¿Es posible borrar de un plumazo los derechos civiles de 10 por ciento de los electores de un país (pues tantos son los que votaron por Batasuna y eligieron concejales y diputados de esa organización)?; ¿es posible prohibir el derecho constitucional a manifestar y a circular?; ¿ la asistencia de una persona a un lugar o un acto público o el llamado de una organización declarada ilegal a asistir a los mismos convierte automáticamente en ilegal dicho acto o dicho lugar, por ejemplo, hasta los cines, los conciertos, las procesiones?; ¿lo legal puede entrar en contradicción con lo legítimo, pues las autoridades vascas consideraron legítima la marcha que el juez Garzón declaró "terrorista", o sea, ilegal y subversiva?; ¿se combate el terrorismo poniendo fuera de la ley a 10 por ciento del electorado, que con el mismo criterio podría ser el 70 o 90 por ciento, y empujando a la vía ilegal y clandestina a quienes actuaban legalmente y ocupaban cargos en las instituciones parlamentarias?"
Este miserable Ibarretxe no se ha comportado como el Presidente de la porción vascongada de Euskal Herria que proclama ser. Puesto para el que entre otros le votaron el 13 de mayo del año pasado aquellos 80.000 abobados y desnortados ex votantes de HB que creyeron que con él de presidente se conjuraba el peligro español. Se ha comportado como el Cipayo Mayor del Rey de España que Franco nombró. Todavía el lunes 16 tuvo la desvergüenza de contestar "hicimos lo que teníamos que hacer" cuando un alumno de la ikastola de Trapagaran a la que había acudido de visita le preguntó si la actuación de la Ertzaintza el sábado es un ejemplo de democracia.
Ibarretxe es un miserable, un cipayo de España, un nativo mercenario al servicio del Estado invasor y ocupante. Sus Consejeros Imaz y Balza no le van a la zaga en lo que respecta a sus miserables y deleznables condiciones humanas y políticas. Los dos se han dedicado estos días a mentir sobre lo sucedido el sábado en la manifestación. A mentir como bellacos, A mentir "a la franquista" Y como hacían los franquistas han ido cambiando sus versiones oficiales a medida que quedaban contradichas por testigos y pruebas fotográficas y videográficas. Imaz dijo el domingo 15 a Europa Press que la carga de la Ertzaintza se produjo cuando un grupo de personas se interpuso entre la cabecera de la marcha y el cordón policial y arrojó "objetos y piedras" a los ertzainas. La segunda y también falsa versión fue que no habían arrojado ni piedras ni botellas sino "insultos y monedas". La tercera, hasta ahora, es la versión de Balza en el Parlamento de Gasteiz según la que ya admite que allí no hubo agresiones a la Ertzaintza pero que esos ciudadanos ejemplares que siempre resulta que están llamando a la policía española para denunciar cosas les habían dicho que había incidentes en "los alrededores".
El lunes 16 GARA publicó un acertado editorial titulado Regresan las versiones increíbles. En el que entre otras cosas se decía (las negritas son mías):
La versión ofrecida por los responsables del Ejecutivo de Lakua en torno a los sucesos del sábado en Bilbo nos retrotraen a los tiempos de las versiones policiales increíbles; tiempos en los que los vascos volaban y, por ello, eran blanco de los disparos «meramente intimidatorios» de los policías de turno. Las razones dadas para que la Ertzaintza actuara contra la multitud congregada bajo el lema «Gora Euskal Herria!» chocan frontalmente con los testimonios de quienes sufrieron una actuación que, también, nos introduce en el túnel del tiempo para encontrarnos el «botijo», junto a los habituales pelotazos y porras descargadas con saña contra los ciudadanos y sus libertades.
La versión «oficial» del día después, sin embargo, se centra en justificar la carga policial, pero elude la pregunta a la que debían haber respondido, que no es otra que la razón por la que la Ertzaintza interceptó la manifestación. A lo que Imaz debía haber dado respuesta ayer era por qué su Gobierno había decidido impedir el desarrollo de una manifestación que no había prohibido y que, según sus propias declaraciones, era una movilización legítima. A lo que tendrían que responder es por qué razón han decidido suspender en Euskal Herria los derechos de expresión, manifestación, reunión y asociación. Lo que Lakua debería explicar es con qué derecho, con qué legitimidad y al amparo de qué ordenamiento jurídico decidieron utilizar a la Ertzaintza para impedir el ejercicio de los derechos ciudadanos. La pregunta no es por qué una manifestación masiva que discurría de la forma en que había sido comunicada terminó en una batalla campal, sino por qué decidieron que esto sucediera".
Ibarretxe, Imaz, Balza. Estos tres canallas del PNV han entrado ya por su actuación del sábado 14 en la historia de la infamia española contra Euskal Herria en su calidad de cipayos. En la que entrarán todos los demás miembros de ese gobiernillo vascongado que no dimitan enseguida para protestar de su criminal actuación.
Quiero insistir en que la del sábado 14 de septiembre de 2002 en Bilbao fue una muy importante batalla ganada por el Movimiento de Liberación Nacional Vasco con la ayuda de muchos miles de vascas y vascos que sin pertenecer a él acudieron solidariamente a protestar contra la agresión que estaban sufriendo los derechos democráticos en nuestro pueblo. Y quiero subrayar que en realidad supe, ví, que habíamos ganado ya esta batalla cuando observe a Josu Urrutikoetxea avanzar por entre nuestra muchedumbre con un megáfono lanzando la consigna de ahora quedarse sentados hasta las siete. Viendo después como al oírle iban sentándose miles y miles y miles. Era un ejemplo político de los que pocas veces se tiene el privilegio de presenciar: la conjunción perfecta de la autoridad de la Vanguardia y la disciplina de las masas.
Pensé entonces en otra cita que he hecho muchas veces. Una de Trotsky en su espléndida Historia de la Revolución Rusa. al final del capítulo 8 cuando contesta a la pregunta de ¿quién dirigió la insurrección de febrero? Recomiendo leer el entero capítulo 8 en nuestra web para comprobar cómo muchas de las cualidades y de las virtudes que Trotsky señala en el proletariado ruso revolucionario son las mismas que pueden encontrarse en la militancia del Movimiento de Liberación Nacional Vasco. Reproduzco aquí sólo los fragmentos más significativos de ese capítulo (las negritas y las mayúsculas son mías):
"La leyenda de la espontaneidad no explica nada. Para apreciar debidamente la situación y decidir el momento oportuno para emprender el ataque contra el enemigo, era necesario que las masas, su sector dirigente, tuvieran sus postulados ante los acontecimientos históricos y su criterio para la valoración de los mismos. En otros términos, ERA NECESARIO CONTAR, NO CON UNA MASA COMO OTRA CUALQUIERA, SINO CON LA MASA DE LOS OBREROS PETERSBURGUESES Y DE LOS OBREROS RUSOS EN GENERAL, que habían pasado por la experiencia de la revolución de 1905, por la insurrección de Moscú del mes de diciembre del mismo año, que se estrelló contra el regimiento de Semenov.
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Todo lo que sucede en el seno de las masas se les antoja, por lo general, a los políticos fanfarrones del liberalismo y del socialismo domesticado como un proceso instintivo, algo así como si se tratara de un hormiguero o de una colmena. En realidad, el pensamiento que agitaba a la masa obrera era incomparablemente más audaz, penetrante y consciente que las indigentes ideas de que se nutrían las clases cultas. Es más, aquel pensamiento era más científico, no solamente porque en buena parte había sido engendrado por los métodos del marxismo, sino, ante todo, porque se nutría constantemente de la experiencia viva de las masas, que pronto habían de lanzarse a la palestra revolucionaria
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A la pregunta formulada más arriba: ¿Quién dirigió la insurrección de Febrero?, podemos, pues, contestar de un modo harto claro y definido: LOS OBREROS CONSCIENTES, TEMPLADOS Y EDUCADOS PRINCIPALMENTE POR EL PARTIDO DE LENIN."
¿Quién podía ganar la victoria del sábado pasado? ¿Quién podía construir, hacer brotar frente al muro de la vergüenza y de la brutalidad pura y dura de la Ertzaintza aquel mar de dignidad encarnado en decenas de miles de vascas y vascos sentados en la calzada? La respuesta es evidente: las masas vascas templadas en decenios de lucha y educadas por el Movimiento de Liberación Nacional Vasco.
¿Dónde está, España, tu victoria?
Tantas idas y venidas, tantas vueltas y revueltas de esa ardilla candidata al Nobel de la Paz ¿son de alguna utilidad?
¿Dónde están tus esperanzas de convertir a las gentes del MLNV en apestadas, en marginadas, en acochinadas, en acobardadas y encerradas en sus casas?
¿No decían tus plumíferos sobornados y viles en las tertulias y la prensa que no se había visto en la calle ningún rechazo a la cacería de los batasunos?
¿No te enterarás nunca de que vamos a ganarte?
¿No te enterarás nunca de que ya te hemos ganado?
¡ GORA EUSKAL HERRIA ASKATUTA ETA SOZIALISTA!
Justo de la Cueva
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